La principal causa de fallecimiento de colombianos al año son las enfermedades isquémicas del corazón, en 2025 provocaron aproximadamente 49 mil fallecimientos, equivalentes al 17,3 % de todas las muertes del país.
Pero entonces, me pregunté, ¿Existe algún patrón de incidencia geográfica para esta causa? Pues si.
Estuve revisando las estadísticas de mortalidad del DANE para 2025 y encontré un patrón que me llamó bastante la atención.
Tolima, Quindío, Risaralda, Valle del Cauca y Caldas presentan tasas de mortalidad por enfermedades isquémicas del corazón considerablemente superiores a las de buena parte del país.
Al reunir las cifras de estos cinco departamentos encontré lo siguiente:
- 12.024 fallecimientos por enfermedades isquémicas del corazón en 2025.
- Representan aproximadamente el 16,4 % de la población colombiana, pero concentran el 24,5 % de las muertes registradas en los departamentos por esta causa.
- La tasa bruta conjunta es de aproximadamente 138 fallecimientos por cada 100.000 habitantes, frente a 83,6 en el resto del país.
Es decir, una tasa aproximadamente 65 % superior.
Ahora bien, estos departamentos también tienen poblaciones relativamente envejecidas, lo cual podría explicar una parte importante de la diferencia. Por eso, estos datos todavía no demuestran que sus habitantes tengan un riesgo cardiovascular mayor a igual edad.
Sin embargo, investigando algunos artículos científicos encontré algo interesante.
Los ensayos clínicos han demostrado que el tipo de alimentación puede influir en la acumulación de grasa visceral y en otros factores de riesgo cardiovascular.
Por ejemplo, un estudio de Rosqvist y colaboradores, publicado en Diabetes (2014), encontró que durante un período de sobrealimentación quienes consumieron más grasas saturadas acumularon más grasa visceral que quienes recibieron grasas poliinsaturadas, pese a tener aumentos de peso similares.
Otros estudios muestran que el consumo excesivo de bebidas azucaradas puede favorecer la acumulación de grasa abdominal y alteraciones metabólicas.
La grasa visceral también está relacionada con resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, hipertensión y alteraciones de las lipoproteínas.
Mi pregunta es, ¿podrían los hábitos alimentarios estar contribuyendo a esta concentración geográfica de mortalidad cardiovascular?
No estoy diciendo que la comida sea la única causa. También podrían intervenir el envejecimiento, el tabaquismo, la genética, la actividad física y las diferencias en acceso a servicios médicos.
Pero sería interesante investigar si una reducción sostenida del consumo de bebidas azucaradas, alimentos ultraprocesados y grasas saturadas, acompañada de una mejor prevención cardiovascular, podría reducir parte de estas muertes en los próximos años.
Me gustaría conocer especialmente la opinión de personas del Eje Cafetero, Tolima y Valle del Cauca.
¿Creen que existen patrones de alimentación característicos de estas regiones que merezcan estudiarse? ¿O consideran que la explicación está principalmente en el envejecimiento y el sistema de salud?
Fuentes